Los profesionales de los esports siguen duras rutinas de entrenamiento. Tienen tras ellos una compleja infraestructura formada por entrenadores, analistas e incluso psicólogos deportivos. No solo deben prepararse mentalmente, mantener el cuerpo en forma también es crucial para alcanzar un rendimiento óptimo en las partidas, por ello muchos mantienen regímenes de alimentación saludables y van al gimnasio.